Destinados a producir energía eléctrica para abastecer las necesidades de un local, vivienda o recinto. Su efectividad es mayor en cuanto mayor sean los cristales, pero también su peso, grosor y costo (este depende del sistema que requiera).
Sistema para disfrutar de todas las ventajas de la electricidad en nuestros hogares de una manera limpia y renovable, sin estar conectado a la red eléctrica (autoconsumo). Representan un gran ahorro económico, estos sistemas no necesitan más que la inversión inicial.
Residenciales: son todos aquellos clientes que están en la Tarifa DAC. Con los precios más altos de energía.
Comerciales: son todos aquellos clientes que están en Tarifa 2 ,3 y OM. Con factores tarifarios altos de energía, los cuales dependen del cambio estacional anual.
Industriales: son todos aquellos clientes que están Tarifa HM, HS, HT. Con factores tarifarios altos de energía, los cuales afectan a los horarios diurnos de producción de los clientes.
Parques Solares: son todos aquellos clientes que necesitan producir energía masiva para consumo propio o para vender en el mercado de energía.
Beneficio: todos los sistemas solares fotovoltaicas son generadores de energía, que se usan principalmente para ahorrar energía y como consecuencia ahorran emisiones de CO2 a la atmósfera que contribuyen el mejoramiento del ambiente.
Muchos los conocen con el nombre de paneles, pero en realidad su nombre técnico correcto es “módulo”; no estamos hablando de cualquier módulo, sino de uno que funciona a base de energía solar. Los módulos fotovoltaicos son aquellos destinados a producir energía eléctrica para abastecer las necesidades de un local, vivienda o recinto, sus características generales son compartidas pero es necesario señalar que no existe un solo tipo de módulo fotovoltaico. En este artículo haremos referencia a todos sus componentes, sus tipos y los infinitos beneficios que este sistema solar nos brinda. Primero, debemos decir que los módulos fotovoltaicos están compuestos principalmente por celdas o células solares, las mismas son las encargadas de transformar la energía sola en eléctrica.
El aspecto de una célula fotovoltaica consiste en una lámina delgada la cual está construida por un material semiconductor (silicio) de cierto grado de pureza, cuando dicho material está expuesto a la luz solar, absorbe fotones de luz con suficiente energía para producir un “salto de electrones”. Volviendo a los conceptos iniciales, debemos hacer una pequeña diferencia entre módulos fotovoltaicos y paneles fotovoltaicos, aunque ambos poseen la misma finalidad no son idénticos; un panel fotovoltaico es una estructura destinada a captar la radiación solar, mientras que un módulo fotovoltaico es un “conjunto de paneles” destinados a captar la misma radiación. Técnicamente, un módulo es la interconexión de varias fotocélulas y se emplean para proporcionar una potencia máxima a un voltaje determinado; es decir, la cantidad de energía que necesitamos para abastecer una vivienda no será la misma que la cantidad que necesitemos para cubrir las necesidades de un edificio entero, para esto será necesario el uso de un módulo fotovoltaico ya que un panel sería insuficiente.
KIT FOTOVOLTAICO
Además de conseguir autoconsumo y un gran ahorro económico, estos sistemas no necesitan más coste que la inversión inicial.
El KIT SOLAR Fotovoltaico, es un sistema pensado para instalación de tipo aislada y está compuesto de los siguientes elementos:
Módulo fotovoltaico: transforma la radiación solar en electricidad. El consumo de la instalación determinará el número de módulos.
Regulador: controla y estabiliza la producción de energía de los paneles solares para ser acumulada por la batería, además de evitar su sobrecarga.
Batería: acumula la energía captada por los paneles solares pudiendo utilizarla a cualquier hora del día o de la noche
Inversor: transforma la energía en forma de corriente continua de las baterías, en corriente alterna a 220 V.